A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

domingo, octubre 19, 2008

Joan Margarit, Premio Nacional de Poesía de 2008

Joan Margarit es un poeta que bebe de la cotidianidad, un catedrático en cálculo de estructuras que ejerció como tal, un Leridano que nació en Sanaüja y completó sus estudios en Barcelona, un escritor que se autodefine como bilingüe; Margarit es muchas cosas, desde este año también es Premio Nacional de Poesía. Hace unos años me regalaron el libro Cien Poemas de Margarit y me dijeron: éste vale la pena.

La poesía es más precisa que cualquier cálculo de estructuras y más actual que la última de las creaciones. El poema es categoricamente humano; nace de todo lo vital que un ser interioriza y desemboca sin más afeite que la cotidianidad del propio lector. Al desnudo.

Vale la pena leer poesía. Y sí, Margarit vale mucho la pena.

RECORDAR EL BESÒS (1980)
Al Carles Buxadé

Les finestres de nit, amb la llum groga,
són ulls voltats pel rímel de l'asfalt.
Recordo el pis: una bombeta morta,
gossos i infants damunt d'un matalàs.
En la cuina, corrupta, sense porta,
amb verdet als plats bruts amuntegats,
un noi escolta un vell pick-up que toca
discs de drapaire, però tots de Bach.
Els cables negres d'alta tensió
la lluna sobre el riu els fa brillar.
Sota el pas elevat de l'autopista,
la desolada terra de ningú,
corral de cotxes de segona mà.
Per a aquest món, cap més futur que Bach.

Joan Margarit


RECORDAR EL BESÓS (1980)
A Carles Buxadé

Las ventanas, de noche, con luz amarillenta,
son ojos que rodea el rímel del asfalto.
Recuerdo el piso: una bombilla enferma,
perros y niños, un colchón en el suelo.
En aquella cocina sin puerta, envenenada,
junto a un montón de platos descompuestos,
pone un joven sus discos de trapero
en un viejo pick-up.
Y todos son de Bach.
La luna hace brillar los cables negros
de alta tensión que pasan sobre el río.
En la tierra de nadie,
bajo el paso elevado de la autopista,
duermen los coches de segunda mano.
Únicamente Bach,
este mundo no tiene otro futuro.

Joan Margarit

lunes, octubre 13, 2008

Tallin City














Ya llevaba bastante tiempo planeado. Un fin de semana en Tallin con David, entradas para el Estonia Vs. España, una cenilla con Kadri, hotel con Spa y muchas ganas de echar unos buenos ratos juntos.

Se dice que las mejores noches suceden cuando menos te lo esperas, cuando crees que ni siquiera te vas a tomar la molestia de salir, cuando estás cansado, cuando no hay plan, cuando improvisas, cuando no crees en ellas. Curiosamente, nosotros creíamos en esa noche, pero lo que no nos imaginábamos es como acontecería la misma...

Varias casualidades provocaron que David y yo nos hiciéramos colegas de un cámara de Antena3, un tal Pedro Pedreño. Fue una de esas noches en las que pasan mil cosas y sólo te das cuenta de lo bien que lo pasaste al día siguiente. Esa surrealista noche de viernes marcó nuestro fin de semana.

Puedo decir que vuelvo de Tallin con una experiencia inolvidable, un nuevo colega, un montón de anécdotas que contar y una sonrisa de oreja a oreja. Todo gracias a Pedro; colega se queda corto, más bien amigo.

Resumiendo, este finde ha sido de principio a fin, y en dos palabras (que diría Jesulín), in olvidable.

Detalles más adelante o quizás nunca,

David

miércoles, octubre 08, 2008

Una buena noche con un buen amigo















Uno, desde la distancia, echa de menos muchas cosas. La distancia es un término muy relativo, pero lo que no es relativo es la capacidad de hacer cosas con la misma inmediatez que deseamos hacerlas. Eso, en la mayoría de los casos, es imposible. Y eso también marca a los que vivimos a esa, siempre relativa, distancia de nuestras ciudades, de nuestros viejos amigos, de nuestros ajados veranos, de nuestro periódico, de nuestro bar de la esquina; de todo a lo que se podría considerar que, de alguna forma, pertenecemos y llamamos nuestro por apropiación fraternal.

Barcelona me provoca un sinfín de sensaciones. Una es el gozo: disfruto reencontrándome con buenos y viejos amigos. Albert es uno de ellos.

Un aficionado al toreo diría: va por ustedes.

Los restos del naufragio quedaron esparcidos o desaparecidos o rotos,
nos queda el presente que ya es suficiente y no nos debe faltar,
nos queda la suerte que si se balancea un poco, nos puede tocar.
Nos queda Oaxaca, Peyote, San Pedro y amigos
que no nos quieren cambiar.
Nos quedan canciones que llenen los corazones
sobre todo, las de los demás.
Nos queda el mar y un buen pescado que comer a tu lado
y eso solo será si vuelves, claro!.
Los restos del naufragio quedaron esparcidos o desaparecidos o rotos.

Nos queda Leonard Cohen, Tom Waits y Nike Cave,
Jaime Santiago el Loco y Andres
Charly, Fito, Espineta, Erica Andrea y como no, esa mi Julieta.
Nos queda Vennarech, Marrakech, Cadiz, Buenos Aires
y Santo Domingo si nos dejan volver.
Las señoritas que aún no conocemos, nos queda la plaza
cuando la gente se vaya.
Nos queda el mar y un buen pescado que comer a tu lado
y eso solo será si vuelves, claro!.
Los restos del naufragio quedaron esparcidos o desaparecidos o rotos.

lunes, octubre 06, 2008

Enésimo intento de reactivación

Cuando, hace ya unos años, creé el Blog pretendía utilizarlo para colgar cosas que fuera escribiendo, y así una parte de mi gente podría seguir un poco mis delirios, desviaciones, manías y demás retorcimientos mentales que me acontecieran.

Pero no, en un claro ejercicio de dinamismo, el Blog apenas presenta, después de casi tres años, poco más de media docena de posts (en realidad hay exactamente seis, pero ya sabéis lo que hacemos con las cifras los pescadores aficionados).

Esto tiene que cambiar, esto tiene que cambiar, esto tiene que cambiar...cien veces.

De momento dejo esto, le pongo una foto a mi perfil, me conjuro para volver a ser lo que nunca fui y le doy un abrazo a todo el que lea este post-declaración de intenciones. Otra más. Espero que esta sea definitiva.

A la enésima va la vencida; ya veréis.

David