A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

jueves, diciembre 04, 2008

Queda la música

Los días se sucenden cual vagones oxidados de un interminable mercancías. El pequeño Víctor, sentado en una roca a la orilla de la vía, observa, triste e hipnotizado, el ocre espectáculo de ruido y monotonía. Alrededor todo es claro y vibrante, pero el camino de la mugrienta culebra está nublado; al lado, a unos pocos metros, armonioso canto de verderones... es otoño en Helsinki.

Dicen que la música lo es todo. Yo creo que es mucho más que eso:

2 comentarios:

MGA dijo...

Que pasa maxo, a que era sencillo, te he enviado un correo por si las moscas.

Más adelante le pego un vistazo al video que ando atareado

MGA dijo...

Que pasa maxo, a que era sencillo, te he enviado un correo por si las moscas.

Más adelante le pego un vistazo al video que ando atareado