A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

sábado, abril 25, 2009

qué buen día que hace


Estoy vivo y he sorprendido las estrellas en el alba.

Mi compañera continúa durmiendo y lo ignora.
Cesare Pavese

Deshielo

Esta estúpida acera odia al sol
mientras las avenidas se mueren de limpias,
ahora que el brillante abril acude.
Y están las cloacas que lloran y lloran
negra orina de deshielo;
ahora, que se desnudan bajo tus pasos
los caminos
ahora, que se rompen sus ropas otrora blancas.
Y lloran también las calles
porque ya no tienen quien las cuide.
El calor que vino insolente:
violador orgulloso.
Antes, se descansaba sin esperar nada,
como tú duermes,
–como yo te observo–.
El celo con el que te abrazo
dice más del invierno que el propio frío.
Se va cuando sale la luz,
como mis abrazos querida,
como mis abrazos...

3 comentarios:

David Gambarte dijo...

Acabo de modificar el poema. Esto me pasa por dejar cosas sin haberlas repasado lo suficiente...

Anónimo dijo...

Odio la desidia descarada de tu olvido porque jode, aunque sé que no puedes; aunque sé qué haces; aunque sé que me pagas con la misma que recibiste.Pero te odio.

Aún así, como Grillo, quería decirte: "¿ves como tienes que dejarlos madurar?"

Fdo.: La pena negra

Anónimo dijo...

Ok, mucho mejor la puntuación pero sigo sin ver el hilo conductor.

P.D.: HOY NO ESTÁS?

Grilla