A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

lunes, julio 27, 2009

Esta canción me recuerda a las primaveras en la escuela industrial de Barcelona, a un montón de ratos estirado en la cama mirando el techo, y a dos amigos, dos Jorges que conocí al mismo tiempo y que me llenan la vida.

Va para Alagón y Badalona:

jueves, julio 23, 2009

Si me destapo la sesera y observo con paciencia de pescador de cebo, encuentro un sueño plano de ser otro yo. De llegar a un estado que no me haga sentir más que tranquilidad y satisfacción. Si nada más que la vida, con poco aliño, con poco gesto alrededor. Simple.

Si lo planteo desde un punto de vista fílmico debe ser algo así como la sonrisa del poeta sentado en la puerta de su casa, en la aldea llana y extrema. Todo lo demás es él mismo y sus horas en una rutina bella y voluntaria.

Pero no, ando más lejos de eso que de cualquier otra cosa. Más lejos del lago calmo que de la ciudad. La paz la encuentro en las perversiones de la urbe, en los libros que duelen y en la música canalla. Quizás la verdad de buscar lo que nunca seré, demuestra que ni siquiera lo pretendo, como el loco que salta el río intentando tocar la luna.

Total, que os dejo un par de canciones, que espero que Alberto Contador gane la crono de hoy, que la liga será brutal esta temporada que viene, que no me gusta mi curro, que Helsinki en verano es fantástico, que echo de menos a mis amigos, que tengo vacaciones dentro de una semana, que el lunes saqué una trucha preciosa y que gracias por leer las tonterías que dejo en este blog.

La canciones:

De momento Abril (La bien querida):

La distancia adecuada (Cristina Rosenvinge):