A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

martes, septiembre 15, 2009

Cosas de Septiembre

Irse a dormir es como cerrar el mundo por un rato, apagas la luz para apagarte tú, dejarte caer sobre tus sábanas, encerrarte en el nórdico, bajar los párpados hasta otro día... el silencio es una de las cosas que más sorprenden al llegar a Finlandia. La noche es tranquila como las noches de verano en la sierra. El rumor del día se va apagando durante la tarde y el oscurer es el metrónomo de la vida... marca el paso de los días y el ritmo de vida de la gente.
Helsinki vive también de noche, pero sólo en ciertos puntos, el resto es tranquilidad que huele a un verde húmedo y frío que recuerda que el otoño ya cae con las hojas, que se apodera de la vida de los habitantes de estas latiudes, los solivianta y les hace comenzar a soñar con la primavera...

- Radical cambio de tercio -

Sin entrar a valorar nada sobre identidades, independentismos, fútbol, intereses políticos y otras cosas que se arrastran por los periódicos en el día a día español... sí que no me puedo resistir a la tentación de escribir sobre un asuntillo:

Joan Laporta: "Cataluña es una nación dentro del Estado español, y la Comunidad de Madrid es una distribución administrativa que marca la Constitución."

Cataluña será o no será muchas cosas. Desde luego que es lugar increible con una cultura llena de bellas tradiciones; y, sobre todo, un idioma precioso... Dicho esto, hablar así de la Comunidad de Madrid es, cuanto menos, curioso. Madrid cuidad y Comunidad serán la figura legal que sea, pero decir eso de la "distribución administrativa" es, y lo tengo que decir, un giro despectivo, un comentario a mala fe: un insulto. Probablemente ingenioso, pero un insulto.

En este país (estado plurinacional para otros) sobra mala leche y falta que dejemos a admirar la belleza de nuestros ombligos miestras afirmamos que el de los demás apesta. Cataluña será o no será una nación. Pero Madrid y su Comunidad merecen respeto... Va por usted señor Laporta:

Madrid (1936)

MADRID sola y solemne, julio te sorprendió con tu alegría
de panal pobre: clara era tu calle,
claro era tu sueño.
Un hipo negro
de generales, una ola
de sotanas rabiosas
rompió entre tus rodillas
sus cenagales aguas, sus ríos de gargajo.

Con los ojos heridos todavía de sueño,
con escopeta y piedras, Madrid, recién herida,
te defendiste. Corrías
por las calles
dejando estelas de tu santa sangre,
reuniendo y llamando con una voz de océano,
con un rostro cambiado para siempre
por la luz de la sangre, como una vengadora
montaña, como una silbante
estrella de cuchillos.

Cuando en los tenebrosos cuarteles, cuando en las sacristías
de la traición entró tu espada ardiendo,
no hubo sino silencio de amanecer, no hubo
sino tu paso de banderas,
y una honorable gota de sangre en tu sonrisa.

Pablo Neruda