A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

jueves, octubre 08, 2009

Parte I - Intro

El otoño tiró los libros de las estanterías, cayeron ya maduros, casi podridos, podridos de angustia, de asqueroso olvido, infectados de polvo y sucios por su eterna inmovilidad. Los había dejado oscurecer en un abandono grosero, llenaban todos los ricones del estudio, son libros no más, pensó, quizás tenga que deshacerme de ellos… su paso por la vida de Ernesto, es como el de su concurrida colección de amantes, que han ido dejando más o menos rastro en función de pequeños detalles; todo son detalles en la vida de Ernesto: algunas canciones, ratos de silencio, orgasmos, sábanas sucias, mensajes repetidos por mil veces, ratos que cree que olvidó; todo lo que no almacena en su piso pierde importancia como sus detalles en ojos ajenos, ojos como los de sus padres, que le acusan de todo lo que él nunca será y ellos soñaron con llegar a ser cuando fueron jóvenes; su madre, Pili, siempre con los mismos giros, y su padre no opina, fuma y se queja de lo que no le importa ni siquiera a él, ella sonríe complacida por el hábito de soportar lo grotesco, Ernesto cree que es por cobardía, su madre cree entender el amor que su marido le prometió en boda.

Jay-Jay Johanson... the girl I love is gone:

1 comentario:

Anónimo dijo...

Solo te conozco a cachitos; no es justo que tus palabras me creen adicción.
No pares, por favor, que me calmas en medio de la vorágine en la que vivo.