A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

sábado, febrero 06, 2010

Mira que eres canalla

No soplan buenos vientos para la producción musical en España. La edición de nuevos elepés es un negocio a la baja, lo que provoca un gran recelo por parte de los sellos para dar la alternativa a jóvenes artistas. Sólo algunos privilegiados gozan de índices de ventas los suficientemente dignos como para, de momento, estar a salvo de este aparente fin de ciclo. En 2009 únicamente tres artistas han podido vender más de cien mil copias. Sólo tres. Paupérrimo.

Me duele leer el ruido de sables que se alza en los foros de internet cada vez que alguien propone hablar sobre el asunto o, por ahí hay una pista de por dónde viene la culpa del mártir, la SGAE comete alguno de sus ridículos atropellos al sentido común.

El hilo argumental de ambas partes es lícito. No hay duda. Parece que, como en muchas otras ocasiones en la vida, el punto intermedio es el lugar en donde se debería asentar el sentido común para resolver semejante dislate. La salomónica ciencia de ponerse en el lugar del enfrentado es un saludable ejercicio de empatía crítica que puede llevar a esta contienda, llena de disparates y salidas de tono, a un punto común que resuelva, por el momento, el hundimiento del mercado musical. Pero esto, en cualquier caso, no debe frenar el trabajo de los cerebros pensantes del mercado musical. El renovarse o morir, es un lema facilón al que deberán atender con sumo celo y respeto después de este ridículo chapuzón de fracaso y polémica que está suponiendo la lucha fraticida que ha planteado la sociedad general de autores en contra de la piratería.

Yo compro discos. Muchos: siempre lo he hecho. Pero esto no es una declaración ejemplarizante puesto que también he descargado música. Mucha también. Muchísima. Respeto cualquier tipo de música y admiro a muchos artistas. Sigo siendo un poco grupi y mis padres lo saben:
Hace unos meses estuvieron en un concierto de Luis Eduardo Aute. Un grande. Y resultó que, casualidades de la vida, mis tíos Carlos y Rosa Mari, iban con una amiga suya que también era amiga de Aute. Después del concierto le visitaron en el camerino y parece que fue una experiencia bonita. Mi padre, poco dado al teatro emocional, me dijo que se quedó encantado, que fue toda una experiencia, que Aute fue muy amable con ellos. Me lo dijo adornando una sonrisa que denotaba satisfacción. Mi madre, entre tando, se encargó de explicarme que ella le había dicho a Aute que su hijo era un gran seguidor suyo. Sacó un papelillo de una libreta de bolsillo que llevaba y le pidió un autógrafo. Joder qué detalle. De mi madre, claro.

















Aute ha compuesto temas tan buenos como éste:
Mira que eres canalla