A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

domingo, agosto 01, 2010

Verano

Al terminar el curso nos llenábamos de tiempo libre. Los días se nos ocupaban en estar juntos, daba igual lo que hiciéramos; verano quería decir estar siempre juntos. El verano de Barcelona llega por Decreto Ley, invade la ciudad y todo se vuelve un poco más lento... ahora, recordándolo, tengo la sensanción de que se nos nublaba la vista durante el mediodía y las noches hacían de catalizador vital. Uno no abría los ojos del todo hasta el atardecer, ese instante en el que el sol huía de su propio calor. Como el general que se niega a mirar hacia el campo de batalla una vez ha ganado la misma...


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