A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

viernes, octubre 01, 2010

Odas repentinas

Alguien me ha dicho, medio en broma, que a ver si me atrevía con una oda a Extremoduro.
Ahí va:

Oda a Extremoduro

De tardes muertas está hecho tu recuerdo,

de una virginidad despreciada,

de tu guitarra dura y extremeña,

del odio a lo que amas,

de versos de Machado.

Rocosa voz, heroína en vida.

No hay rock sin Extremoduro en España.

Himnos de los descreídos,

del que se arrastra en las urbes,

del que no mira adelante, detrás ya no hay nada.

Himnos de mis veintitantos,

corazón de la castilla más andaluza,

corazón de desprecio y dioses muertos.

Guitarra rocosa,

voz de resaca, tierra cansada:

No hay rock sin Extremoduro en España.

2 comentarios:

K dijo...

Reto más que superado!!

Y gracias por la canción que, no sin cierta melancolía por lo que ya pasó, carga las pilas!

Victoria dijo...

sabado 1am
perfecta oda (y cancion) antes de irme a dormir.
Lo malo es que me dado ganas de volver a salir de la calle a comerme la noche!
Gracias.