A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

domingo, marzo 16, 2014

escribiendo en la mañana de este domingo de takatalvi

Ya duermen los grillos que anoche lo ocupaban todo,
llanto iluminado.
Como ese segundero que custodia mis sueños hasta la vigilia
en la que arrullo
en un lento despertar que limpia el telar de mis ojos.
Advierto esa red verde romero que nos protegió de los mosquitos
y su ventana
y nuestras sábanas fundidas con tu piel
y ese rayo de día que ya amenaza con romperlo todo.