A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

martes, febrero 10, 2015

entrevista para el blog de Libros.com

Hace una semana me hicieron una entrevista a propósito del libro de poemas ilustrados "el cálculo de la soledad". Tengo que reconocer que al miedo inicial a decir alguna memez le siguió un cierto grado de satisfacción por no avergonzarme de forma inmediata de mis respuestas.

Cosas que tiene eso de no estar acostumbrado a dar entrevistas y saberse capaz del desatino.

http://librosblog.tumblr.com/post/110061386503/conociendo-a-david-gambarte-autor-de-el

Me parece cojonudo no haber dicho nada especial ni remarcable porque eso me sitúa en la seguridad de no meter la pata. Ahí van algunas de las preguntas con sus respuestas:

"¿Quiénes son tus referentes?
Buf, ¡hay tantos! Joan Margarit, García Montero,Gabriela Mistral, Pere Rovira, Panero, Octavio Paz, Rimbaud, Rosario Castellanos, Sor Juana, Lorca, Antonio Machado, Auden, Pavese, Pessoa, Cernuda…
Si tuviera que escoger a tres poetas, quizás diría: Margarit, Octavio Paz y García Montero. Pero si me vuelves a preguntar lo mismo dentro de una semana, quizás te responda algo diferente.
Vives desde hace años en Helsinki, ¿es una ciudad que te inspira?
Sí, es una ciudad que me inspira cosas que Barcelona no me inspiraba. Desde luego. Hay, además, algo que ayuda a leer y a escribir cuando se vive en Finlandia: la vida se torna más sencilla y lenta, menos ruidosa. Y eso te llena los días de horas que antes no tenías.
Helsinki es una ciudad que me inspira cosas que Barcelona no me inspiraba.
¿Cómo es tu rutina de escritura? ¿Tienes alguna manía o ritual?
Suelo escribir por las noches, cuando todo está en calma. Pero cuando ando inmerso en la revisión (o el intento de salvación) de un cuento o un poema, tengo la costumbre de dejarlo abierto, por ahí, durante el día en una ventana de mi ordenador, para ir releyendo y retocando cosas de vez en cuando.
Más allá de ponerme las gafas de leer y sentarme a veces en un sillón que hay en la esquina del salón de casa, no tengo rituales muy especiales."

Aquí el vídeo, en el que el frío (y el vientazo) que hacía, me hace poner cara de algo así como esto me da vergüenza y estoy a punto de romper a llorar.