A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

domingo, abril 19, 2015

Records, recuerdos.


Sóc d'un lloc de dies llargs i lluminoses façanes, amb les voreres tenyides de plataners que donaven ombra a les fonts grises i coronades on ens refrescàvem després de jugar a la pilota al sol del migdia del juliol; on hi havia venedors del cupó que coneixien quelcom que passava a comprar un número per si la sort els donava per poder canviar el cotxe o comprar una televisió en color; d'aquella Barcelona de les besàvies que ara ja no hi són, ja no en queda ni una de dones que van ser el principi dels records de la infantesa, amb el seu somriure viu i fràgil, o potser sí que hi són, potser encara les tenim en els records que també, d'alguna forma, desprenen l'olor de vida dels estius en la costa de Tarragona; aquella olor a sal i a mediterrani, i a temps. Tot era temps i tot estava envoltat per aquella tendresa dels grans, que ens estimaven amb la suavitat del vent d'estiu que acariciava les alzines i els ametllers. Els grans sempre hi eren, cada hora, cada dia. Sempre.

La calor ho parava tot fins als vespres on les cadires trencaven la solitud dels carrers (nosaltres estàvem pedalejant per les carreteres secundàries dels voltants de Sant Jaume o menjant ametlles tendres o caçant capgrossos), fent del temps que va de la tarda al vespre el dia en si mateix, i de les llargues converses dels grans l'estona de felicitat que mai no tornarà. Aquell temps quan nosaltres jugàvem a fer xarranques i a pillar, i jo m'estimava a una noia rosa i prima que mai no em va estimar a mi.

Un disc del gran Jaume Sisa m'ha fet pensar en aquell temps feliç, quan la felicitat no s'havia de cercar i els reptes de la vida eren guanyar el partidet d'aquella tarda, o que aquella noia em somrigués.


lunes, abril 13, 2015

lunes

En el fútbol caben todas las lágrimas y todos los abrazos de la vida, aún sin ser vida, y sin ser en sí mismo nada más que una grosera obra de teatro que oscila entre el auto sacramental y el vodevil.

Sí, es lunes y me apetecía escribir alguna bobada de este estilo en el blog básicamente porque es mío.

Un poco por lo mismo por lo que ahora me descuelgo con este microcuento, o microrrelato, o minificción, escrito aquí y ahora, a bocajarro:
“El agua puede llegar a ser una molestia de primer orden. El agua caída en primavera, fría como el hielo, que levanta el viento que te llega de todas partes en el centro de Helsinki; tan abierto al mar y al frío. Al salir de su casa se topó con alguien que parecía que la esperaba:
- Hola, Anna, ¿cómo estás?
- Perdona, no soy Anna. Me parece que te equivocas.
- Sí que eres Anna, ¿o no recuerdas que nos conocimos este sábado pasado?
- No, no recuerdo nada de eso y no me llamo Anna.

Anna comenzó a caminar evitando cruzar más palabras. Llovía con más dureza que hacía un rato. El extraño se quedó mirándola mientras se alejaba. Entonces vio que pasaba un tranvía y corrió hacia la parada para alcanzarlo. Una vez sentado cómodamente en el vagón, se dio cuenta de que llovía y de que la lluvia era fría como la de esas primaveras de Helsinki que nunca parecen llegar del todo.”

Justo cuando estoy terminando estas líneas, leo que acaba de morir (a los ochenta y siete años) el Novel y Príncipe de Asturias Günter Grass.

jueves, abril 09, 2015

El caso Pasolini

Sí, estaba de vacaciones en Barcelona; y paseando por el Palo Alto Market del Poblenou este pasado domingo descubrí una nueva editorial: Gallo Nero. Editorial con un nombre que está inspirado en un fragmento del "Diario de a bordo del aeronauta Giannozzo". del escritor alemán Jean Paul.

Según se encuentra en su página (http://www.gallonero.es/):
"Gallo Nero es un proyecto que se asoma al panorama editorial español con una propuesta que conjuga literatura y novela gráfica. En nuestro catálogo tiene un especial protagonismo la literatura sin ningún límite geográfico ni temporal"

Me hice con dos libros, dos joyitas: "el caso Pasolini, cronica de un asesinato", de Gianluca Maconi e "iniciación de un hombre: 1917", de John Dos Passos. 

Leer el primero (considerablemente breve y en formato mixto de narrativa y novela gráfica) ha sido una auténtica gozada. Muy recomendable. Muy reseñables las palabras de Pier Paolo Pasolini al periodista de L'Unità, Furio Colombo, que le hizo su última entrevista, justo el día de su asesinato. La entrevista se titularía "estamos todos en peligro" a sugerencia de Pasolini, y hay que leerla (y releerla) con condetenimiento.

"Todos son débiles porque todos son víctimas. Y todos son culpables porque todos están dispuestos a jugar a la masacre"

Unas fotos del libro: