A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

domingo, junio 21, 2015

ser padre

Duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo, negrito.
Hace casi treinta y ocho años que mi madre realizó una hazaña. Un acto heroico y común a todas las madres. Chapó por ella.
Duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo negrito.
Hace apenas dos días que mi mujer ha repetido esa proeza y ha traído al mundo a un bebé, aún sin nombre, pero extremadamente querido.
Me he visto a mí mismo llorando de alegría y reposado de amor mientras lo observaba. Me he visto cantándole el “Duerme negrito” para que se durmiera. He recordado con nitidez a mi padre cantándome esa nana, aún muy joven y, qué carajo, haciéndolo mejor que Atahualpa Yupanqui.

Te va a traer codornices para ti, te va a traer rica fruta para ti, te va a traer carne de cerdo para ti, te va a traer muchas cosas para ti. Y si el negro no se duerme, viene el diablo blanco y ¡zas! le come la patita chacapumba, chacapún.


He recordado a mi abuela Ángela y la tía Patro cantándole a mi madre las mañanitas del Rey David para despertarla una mañana de verano. Y he recordado el estar sentado junto a mi madre al sol de la casa de Sant Jaume dels Domenys; y junto a mis padres vestido de tafallés en fiestas patronales; a mi abuela Julia juntándome en la terraza con algunos de mis primos para enseñarnos a rezar. 
Mientras recordaba, vivía las primeras horas de mi hijo y le cantaba (mal), recibía mensajes. Decenas de ellos, de gente a la que nunca le estaré lo suficientemente agradecido. Gracias por estar ahí, por alegraros sinceramente, por ser parte de mi vida.

Trabajando, trabajando duramente, trabajando sí, trabajando y no le pagan, trabajando sí, trabajando y va tosiendo, trabajando sí, trabajando y va de luto, trabajando sí, pa'l negrito chiquitito, trabajando sí, pa'l negrito chiquitito, trabajando sí, no le pagan sí, va tosiendo sí va de luto sí, duramente sí.
Es Juhannus en Finlandia y acaba de nacer mi primer hijo. Un varón de pelo negro y ojos curiosos. Que sea bienvenido y que (Papá, ya sabes), en pocas semanas, mi padre coja mi abandonada guitarra y le cante el duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo negrito, igual que cuando lo hacía conmigo en mi niñez.


No hay comentarios: