A las flores de un día, que no duraban, que no dolían, que te besaban, que se perdían.

domingo, septiembre 27, 2015

Vota


Vota por que se dialogue, por que se sienten a tender puentes, a enfrentarse a ellos mismos y a sus contradicciones, a cerrar heridas, vota por que se terminen los silencios del miedo “a discutir” en las reuniones familiares, vota por que no nos pongan una frontera. Vota por tus dulces veranos en Teruel, o en Cáceres, o en Jaén, vota por aquella novia cordobesa o por aquellos Sanfermines en los que te sentiste como en casa. Vota por aquel Barça-Madrid que viste rodeado de merengues y en el que acabaste de birras y abrazos con ellos, vota por aquella liga que celebraste en Valencia o por esa copa del Bernabéu, vota porque somos tan diferentes que somos capaces de ser grandes amigos, buenos conciudadanos. Vota por tus tíos de Burgos o por los viajes con tus padres por la bella España. Vota por que entre todos seamos cada vez mejores. Vota por Montalbán, por Terenci Moix, por Marsé, por el Serrat que es amado y que ama España, por Raimón, por ese Sabina, madrileño y andaluz, que llena corazones, o por Sisa que es también Ricardo Solfa. Vota por la prosa con Corazón de Cercas o por los cuentos de Rivas, o por los versos de García Montero, por Alberti, por Juan Ramón Jiménez. Vota por cuando Llach, Serrat y Manel han sido top ventas cantando en catalán, vota por aquellas “Paraules de Amor” de Serrat siendo un himno generacional. Vota por esos lazos coloridos de acentos y vida que todos compartimos con nuestros hermanos de América Latina, por esa lengua española común y diversa. Vota por aquel amor cacereño o por aquel Erasmus en el que siempre ibas con dos madrileños y un sevillano. Vota por los chistes de madrileños, catalanes y vascos, vota porque nos entendamos todos, porque nos riamos juntos, por Gila, por Eugenio, por Faemino y Cansado. 

Vota porque el conflicto de poder entre reyes del 1714 en realidad ni te va ni te viene, vota porque llevamos 40 años construyendo un país roto por una guerra fratricida y un dictador. Vota porque nos queda mucho camino por hacer, mucho por construir, mucho por cambiar, mucho por mejorar juntos. Vota por la diversidad que somos, la diversidad que nos define. Vota porque cuando estuviste en el extranjero lo bueno se cocía entre españoles, vota por esas canciones que aún cantamos todos juntos cuando suenan en un bar, vota porque cada vez seamos más catalanes, más vascos, más andaluces, más nosotros y estemos más juntos, vota porque en España se hacen cosas que admiran al mundo y vota para trabajar en cambiar las que nos avergüenzan a todos. Vota porque saliste a la calle llorando por Miguel Ángel Blanco, porque aquel 11 de marzo se te abrió el corazón en canal, porque la bomba de Hipercor aún resuena en tu memoria, porque saliste a gritar No a la maldita Guerra junto a toda España, vota porque sentiste el desaliento del asesinato de Ernest Lluch. Vota por que hablemos. Vota para que mejore la democracia, para que sea un fin y no un medio. Vota por ese Camarón de Badalona, por ese RCD Espanyol universitario, por el bilingüismo de Don Quijote con Roque Guinart, porque todos, alguna vez, hemos cantado Amigos para siempre después del 92. Vota porque somos frustraciones comunes, anhelos comunes y futuro, porque hemos compartido tanto, hemos sufrido tanto, hemos crecido tanto, que vale la pena darle luz a esos hilos invisibles que nos unen, y trabajar para no romperlos. Vota a quien quieras, però vota amb seny.

viernes, septiembre 18, 2015

Si yo fuera.

Anem a pams: si yo fuera independentista entiendo que me daría igual (o por lo menos no sería algo determinante para mi voluntad y mi voto) salir de la UE con la independencia, o pertenecer a un estado independiente supuestamente más pobre (o más rico). Me daría lo mismo.

Dicho esto, estoy estupefacto con el sainete que lleva tiempo montado con este asunto.

Se ha dicho por activa y por pasiva. El nuevo estado catalán saldría de la UE. La lista de Junts pel sí no hace ni caso y sigue erre que erre. O sea, que siguen mintiendo porque saben que la mentira les da votos y alimenta el victimismo ese tan bien engordado que tienen en su despensa de la Construcció Nacional.

Hagamos una foto de los gestos de los dos últimos días. 

El portavoz del tipo majo ese llamado Jean-Claude Juncker (que además de muy simpático es el Presidente de la Comisión Europea) declara de forma taxativa que una hipotética Catalunya independiente quedaría fuera de la UE. 

                                                                 Jueves 17, a las 15.02

En Facebook, en Twitter, en Google+ y en los bares se oían voces dignas e indignadas diciendo que si eran la Suiza o la Noruega de Europa, ¡para qué necesitaban pertenecer a los organismos de la CE!!

Horas después el objetivo y veraz periódico online Vilaweb sacaba una noticia que hizo furor en los foros independentistas. Noticia que ahora está actualizada/rectificada sobre el artículo original, pero que hizo su trabajo. Alivió a los independentistas y les dio, además, carnaza para lanzarse de nuevo contra el ogro Madrid y denunciar que su campaña política estaba fracasando en las instituciones europeas. 

                                                                          VilaWeb


                                                                        Nació Digital

Y por supuesto, el candidato de liberación nacional, Raül Romeva, se ha hecho eco a las 5 de la mañana (madrugador, sin duda) de la supuesta rectificación de la CE.

   Viernes 18, a las 5.011 



En Facebook, en Twitter, en Google+ y en los bares se oían voces dignas y orgullosas anunciando que el pueblo catalán (los de Junts pel Sí es el pueblo, lo demás son traidores fieles a la Colonia) estaba siendo escuchado y que sus líderes les llevarían hacia la independencia dentro de la  UE sin problemas (¡por supuesto!! la primera nación europea -900 años antes de que el concepto de nación existiera- un mercado rico y necesario para Europa, etc), y que, por otra parte, quien en realidad tendría el problema con la UE sería el restante e impío Estado Español y, además, los españoles serían pobres y míseros. No como la rica y próspera Catalunya.

Horas después el autor del supuesto desmentido salió a la palestra twitteando directamente a VilaWeb y a Romeva.

                                                              Viernes 18, a las 7.39


En Facebook, en Twitter, en Google+ y en los bares se oyen de nuevo voces dignas e indignadas diciendo que si somos la Suiza o la Noruega de Europa, ¡para qué necesitamos pertenecer a los organismos de la CE!! ¡A la mierda la UE!

Si fuera independentista votaría CUP. Son los únicos que se toman esto en serio. Lo demás es un chiste. De mal gusto, por cierto.

Ha sido espectacular. 

Me reiría si no fuera porque estoy muy preocupado. Mucho.

miércoles, septiembre 16, 2015

viernes, septiembre 11, 2015

¿Bona Diada?

Un once de septiembre uno tiene una tentación algo bipolar y rara.

¿Felicito dulcemente por la Diada o no?

Pues sí, felicito a los catalanes por nuestro día pero denuncio que, de alguna forma, hoy nos lo han robado, porque se celebra multitudinariamente detrás de una bandera que no nos representa a todos.


Le jour du quatorze-Juillet,
Je reste dans mon lit douillet;
La musique qui marche au pas,
Cela ne me regarde pas.
Je ne fais pourtant de tort à personne,
En n'écoutant pas le clairon qui sonne;
Mais les brav's gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux...
Non les brav's gens n'aiment pas que
L'on suive une autre route qu'eux...
Tout le monde me montre au doigt,
Sauf les manchots, ca va de soi.

Bon dia i bona Diada. 

miércoles, septiembre 09, 2015

España, Cataluña y la búsqueda del traidor

Hoy escribo con una antigua certeza: en España hay un número (una minoría con cierta significación, pero minoría) de ciudadanos que vive ligado a ese rancio abolengo de lo patrio y la traición periférica. De la eucaristía de los símbolos y de la búsqueda continua de ese malo de la película, ése que dice una cosa pero que quizás piensa otra bien diferente, y es, en su fuero interno, un Caín en potencia, un Judas o un Robert Ford de la vida.

Un francés, un catalán, un anti español.

Hoy en el fútbol algunos silvan a Gerard Piqué y ayer cuestionaban continuamente a Xavi y a Puyol acerca de su compromiso o de su españolidad, sea lo que sea esa cosa de la españolidad. Hace años también le tocó a Guardiola, igual que a tantos otros les ha ocurrido. Y eso no ayuda a nadie, no les ayuda a ellos a sentirse cómodos del todo como españoles ni ayuda a los que tengan dudas, los que tengan sentimientos encontrados y vean ese cuestionamiento continuo a los deportistas catalanes como un signo de hostilidad.

Sucede que yo, que vengo de una sociedad en la que el nacionalismo está tan bien diseñado que los que alzan las banderas día tras día, sin descanso, son ciudadanos ejemplares, y donde se ha categorizado a las dos lenguas como "lengua de primera y de segunda", me espanto al ver que (lo diré de nuevo) a veces siento que estamos solos. Sí, los que estamos abiertamente en contra de la independencia y denunciamos (a pesar de las reacciones) en Cataluña determinadas cosas que entendemos como injustas o, directamente, no democráticas, estamos solos.

Muy solos.

Solos porque esas voces, esos voceros, esas opiniones, esos ministros, esos patriotas españoles que alzan la bandera y cuestionan todo sin obejtividad y con el odio rancio común en el nacionalismo no están de nuestra parte. De la parte de los que buscamos la convivencia, el seguir juntos. El no poner fronteras.

De hecho, ésos están sólo de su parte, porque ni su España es mi España ni su mundo se parece al mío.

Esos patriotas a los que la gente como yo les importa un carajo lo único que logran es acorralarnos más y más. Hacer que cada día sea más difícil ser lo que somos, sentirnos como nos sentimos.

En la sociedad de la que yo vengo, esa luminosa Barcelona, pueden, sin el menor reparo, acusar a cualquiera que vean que se desvía y no calla (porque que callemos también les va bien), o que no comulga con lo que ellos entienden como realidad, como justicia, como pueblo, como ley. Pero a menudo me espanto (y me siento más solo todavía) al ver como ciertos diarios (no es novedad y no venden más que a cuatro gatos) y ciertos periodistas hacen ruido que provoca que ciertos ciudadanos anden pitando a un jugador de la Selección porque defiende la celebración de un referendum o porque se mofa del Real Madrid en una celebración.

Parece que hay que estar besando continuamente una bandera y quemando la otra.

Es como si tu pareja te dice que no quiere volver a tu familia y tu familia lo celebra con euforia.

Es la soledad del que, aún en medio de una guerra, intenta tender puentes para que, al final, los dos bandos en la contienda los destruyan.

martes, septiembre 01, 2015

Malas noticias para los que no queremos poner una frontera

Uno de Septiembre de 2015. 


Así como el artículo (http://goo.gl/a61DMA) del Señor X (por aclarar conceptos: http://goo.gl/pCW0Z4en el País, patrocinado por Gas Natural Fenosa, no me pareció ofensivo y creo que se utilizó (como todo hoy en día) para generar más crispación (o sea, más independentistas, más votos para lista que nos colocaría Outlaw por la gracia de la mitad menos los demás, http://goo.gl/kNYPwo), me parece que lo de la Reforma del Constitucional de hoy es una noticia malísima para los que no somos independentistas. Si la lista que se salta todo por un fin particular (entiéndase particular como contrario a los derechos del colectivo, esos del Junts pel Sí, tan ufano y banderil) estaba en horas bajas, ha vuelto Rajoy a relanzar su carrera electoral. 

Un drama.

Nos dejan solos.